Otra que problema: lo mío, ¿impulsivo o intuitivo? No sé ni dónde carajo está mi cabeza y se supone que tengo que razonar lo que digo. Es mucho para pensar. Son muchos cambios de opinión, mucha perspectiva, muchos lugares desde donde verlos como para no hacer lo que se me de la gana y lo que me pinte en ese momento, aunque la mayoría de las veces me termine arrepintiendo.

Se supone que son de los impulsos de los que te arrepentís, ¿no? ¿O es que el cuerpo tiene una defensa natural con el rechazo, una suerte de protección a los demás para terminar echándote la culpa a vos mismo?
Porque si es que existe probabilidad de alguna certeza en este lío, de algo estoy segura. Cuando pienso en mí y en mis actitudes, nunca me puedo sentir orgullosa. O al menos no avergonzada. O al menos, no otra persona.

¿Les miento a todos? ¿Me estoy mintiendo a mí misma realmente? Yo creo que tiene más que ver con la definición -obviamente no concretada- de mi personalidad. Algo no me cierra y no voy a parar hasta encontrar ese ajuste que termine de hacerme lo que soy, parece.

¿O es que esto nunca termina?

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