Zelayero

Caer voluntariamente en el colectivo zelayero que es el del recorrido más largo, en la ventana luminosa, soleada, escribir chueco por los pozos y mirar lo verde; y Almudena, un libro pesado que nunca supe cuándo abrir pero que me encuentra, me incita a leerlo cuando sabe que me descubrió y somos tan parecidos que abriga, y el solcito y mi calor interior y
saberme rota pero
curada para siempre, adentro de mi mente.

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