Besos mil por todos lados. Y un adiós que seguramente tendría que haber olvidado hace tiempo ya.
Conocés personas nuevas, o conocés el interior de las viejas, que es como un sinónimo de conocer nuevas al fin. Todo gira a mi alrededor y parezco siempre la observadora pasiva, la de atrás de escena. La que ayuda a que cosas chicas pasen por las que nadie agradece.
No quiero resentirme, no quiero ser así. Quiero poder liberarme. O encajar. ¿Podrán ir de la mano dos cosas como esas? Parece que el año que viene voy a estar perdida en todos los sentidos y no me está gustando nada.
Devuelta la soledad. Devuelta los viajes con miradas a la ventanilla nomás, siempre escuchando a los demás, siempre consciente, siempre conociendo de todos. Nunca nadie tratando de entrar conmigo. Nunca tratando de ser ese personaje que "ayuda a que cosas chicas pasen", sin recriminar un gracias.
Y el nudo en la panza sube y baja, a veces dejando un par de lágrimas; otras, sólamente ese feo malestar en la garganta, y otras, sólo las miradas para ver por dónde me voy a escapar.
¿Qué otra salida me queda? Siempre tuve alternativa. Siempre tuve a mis amigas. Siempre tuve gente que me tuvo en cuenta. Y ya que creí tanto en "lo que va vuelve", bueno, algo mal habré hecho. Juro que no quise, karma.
Patético porque, ¿cómo voy a esperar buscar algo de lo que escapar si en realidad, lo tengo todo adentro mío? Parece que quiero que alguien me escuche, que alguien me de bola, que alguien me conozca enserio. ¿Seré yo la que me estoy ignorando?
No sé. Lo que sí sé, es que sola, estoy.
Conocés personas nuevas, o conocés el interior de las viejas, que es como un sinónimo de conocer nuevas al fin. Todo gira a mi alrededor y parezco siempre la observadora pasiva, la de atrás de escena. La que ayuda a que cosas chicas pasen por las que nadie agradece.
No quiero resentirme, no quiero ser así. Quiero poder liberarme. O encajar. ¿Podrán ir de la mano dos cosas como esas? Parece que el año que viene voy a estar perdida en todos los sentidos y no me está gustando nada.
Devuelta la soledad. Devuelta los viajes con miradas a la ventanilla nomás, siempre escuchando a los demás, siempre consciente, siempre conociendo de todos. Nunca nadie tratando de entrar conmigo. Nunca tratando de ser ese personaje que "ayuda a que cosas chicas pasen", sin recriminar un gracias.
Y el nudo en la panza sube y baja, a veces dejando un par de lágrimas; otras, sólamente ese feo malestar en la garganta, y otras, sólo las miradas para ver por dónde me voy a escapar.
¿Qué otra salida me queda? Siempre tuve alternativa. Siempre tuve a mis amigas. Siempre tuve gente que me tuvo en cuenta. Y ya que creí tanto en "lo que va vuelve", bueno, algo mal habré hecho. Juro que no quise, karma.
Patético porque, ¿cómo voy a esperar buscar algo de lo que escapar si en realidad, lo tengo todo adentro mío? Parece que quiero que alguien me escuche, que alguien me de bola, que alguien me conozca enserio. ¿Seré yo la que me estoy ignorando?
No sé. Lo que sí sé, es que sola, estoy.
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